¿No había lugar en el mesón?
Todo el pueblo que había sido rescatado por Johanán, volvió y habitó en un albergue llamado “Gerut-Quimam”, que está cerca de Belén, en la ruta que lleva a Egipto (Jeremías 41: …).
Seiscientos años más tarde, en un albergue ubicado junto al camino de “Belén” (Lucas 2: …), unos viajeros que pasaban por allí, no hallaron lugar donde posar. Pensando en estos viajeros, sobre todo en Uno de ellos, queremos detenernos un momento en el albergue de Quimam. ¿No había lugar en la posada para el Rey de gloria, el Salvador que hoy llama “a la puerta” de los corazones cerrados? (Apocalipsis 3: …).
Jeremías, esperando descubrir alguna señal de arrepentimiento entre los que estaban en el albergue, descendió hasta allí. El pueblo salió a su encuentro, diciendo:
— Ruega por nosotros, y que “Jehová tu Dios nos enseñe el camino por donde vayamos, y lo que hemos de hacer” (Jeremías 42: …).
Muy feliz al oír estas palabras, el profeta prometió que rogaría a su Maestro para que dirigiera sus pasos.
— Esta vez haremos todo lo que se nos diga, nos guste o no, afirmaron con descaro. Mientras tanto, ya habían tomado la resolución de marcharse a Egipto.
Durante “diez días”, Dios no dio respuesta alguna (42: …). Pasados los diez días, les respondió diciendo que se quedaran en su tierra, que no se marcharan a Egipto.
Y aquellos hombres que habían dicho:
— A la voz de nuestro Dios obedeceremos, exclamaron: “No, sino que entraremos en la tierra de Egipto… y allá moraremos” (42: …).
No hubo, pues, un lugar para el Rey de gloria en el albergue que está en Belén, camino a Egipto.
